13) PRIMER FESTIVAL DOCUMENTAL

EL PRIMER FESTIVAL DOCUMENTAL EN CHILE


Un festival de cine documental es un homenaje a la aventura del hombre sobre la Tierra. En este caso servirá para mostrar a un sector del público chileno (de todas las edades) una serie de personajes universales como Arthur Rimbaud, Che Guevara, Belafonte, Langlois o Kieslowski. Y otros films tratan de algunos eventos y situaciones sorprendentes como el incendio de los pozos de petróleo de Kuwait, los músicos de Hollywood, la pirámide del Louvre y la vida desconocida del asesino de Leon Trotski

Es casi irreal: sin embargo es una oportunidad para ver historias “reales”: historias con poesía, intriga y suspenso. Historias que nos demuestran que la emoción también está en el género no - ficcional.

No será un festival de grandes dimensiones (afortunadamente). Las obras documentales convocan a un público más selectivo. Se trata de un festival “especializado” –sin embargo es para mayores y menores—dedicado a los jóvenes, a las personas exigentes, inquietas y con sentido del humor; a las personas vinculadas a la docencia, medios de comunicación, escuelas de cine y el ambiente artístico en general.  

Sin excluir a nadie, este festival aspira a estimular la antigua tradición documentalista que hace mucho tiempo nació en Chile (donde hay un talento muy especial para este género).

Tal vez este certamen sirva de apoyo a nuestros propios creadores (que en su mayoría trabajan en solitario, sin una ayuda económica sostenida y con pocas referencias universales). Tal vez estimule las vocaciones artísticas entre los alumnos primarios, secundarios, universitarios. O puede que llame la atención de nuestros propios programadores de televisión. O puede que no sirva para nada.  

                                                                                                           

UN PRESENTE LLENO DE ENTUSIASMO

La vocación chilena por este cine se remonta medio siglo atrás. Ya en los años 50 Sergio Bravo realizó cuatro películas clásicas que obtuvieron galardones en los festivales internacionales. En los años 60 los documentales de Pedro Chaskel y Rafael Sánchez también comenzaron a tener una circulación mundial. Otros pioneros de la época fueron Jorge di Lauro, Nieves Yancovich, Hernán Correa, Armando Parot y un gran director de fotografía, Héctor Ríos (que hizo documentales y ficción).

En veinte años (1970-1990) floreció una generación de jóvenes documentalistas muy destacados: Carlos Flores, Ignacio Agüero, Pablo Salas, Carmen Castillo, Francisco Gedda, Sergio Nuño, Samuel Carvajal, Jorge Müller, María Luisa Mallet, Gastón Ancelovici, Orlando Lübbert, Douglas Hübner, Juan Andrés Racz, Claudio Sapiain, Angelina Vásquez, Alvaro Ramírez, Beatriz González, Leonardo Céspedes, Augusto Góngora, Raúl Cuevas, Sergio Marras, Hernán Castro, Germán Malig, Guillermo Cahn, Hugo Correa, Claudio di Girólamo, Patricia Mora, Pablo Basulto, Cristián Leighton, Sergio Gándara, Herman Mondaca, Ximena Arrieta, Yessica Ulloa, Juan Carlos Altamirano, David Benavente y otros.

Algunos grandes cineastas de ficción también realizaron obras documentales: Raúl Ruiz, Miguel Littin, Valeria Sarmiento, Sergio Castilla, Pablo Perelman, Ricardo Larraín, Tatiana Gaviola, Antonio Skarmeta, Juan Carlos Bustamante, Gonzalo Justiniano, Silvio Caiozzi, Cristián Sánchez, Luis Roberto Vera, Pablo de la Barra, Sebastián Alarcón, Leonardo Kocking, Perci Matas y otros.

                                                                                         

UN EXILIO LLENO DE DOLOR Y CREATIVIDAD

Durante el gobierno militar numerosos cineastas en el exilio regresaron a Chile por breves espacios de tiempo para hacer documentales sobre la problemática nacional o bien buscando archivos o utilizando personajes chilenos que vivían afuera del país. Un fenómeno único en la historia del cine universal y que supera en número las obras que generó la Guerra Civil española. Un hecho notable que da para escribir uno o varios libros sobre el cine latinoamericano hecho afuera de América Latina. Los cineastas chilenos en el exilio trabajaron en 20 países diferentes. Hicieron más de 100 películas documentales.


CUARENTA Y OCHO CINEASTAS CHILENOS TRABAJANDO EN EL MUNDO

Leopoldo Gutiérrez (en Canadá), José Echeverría (en Inglaterra y España), Jorge Fajardo  (Canadá), Rodrigo González (Canadá), Juan Forch (Alemania), Sebastián Alarcón (Rusia), Luis Roberto Vera (Rumanía y Suecia), Wolfgang Tirado (Nicaragua), Dunav Kuzmanich (Colombia), Leonardo de la Barra (Bélgica), Pablo Perelman (México), Sergio Bravo (Francia), Pablo de la Barra (Venezuela), Douglas Hübner (Alemania), Leonardo Céspedes (Suecia), Rafael Guzmán  (Italia), Marcos Galo (Francia), Guillermo Palma (España), Jaime Barrios (EE.UU.), Patricio Henríquez (Canadá), Víctor Viaux (México), Leo Mendoza (Holanda), Jorge Montesi (Canadá), Patricio Paniagua (Francia), Reinaldo Zambrano (Suiza), Gustavo Rojas Bravo (México), Gonzalo Justiniano (Francia), Cristián Valdés (Rusia y Francia), Juan Downey  (EE.UU.), Sergio Bustamante (Suiza), José Letelier (EE.UU), Carlos Puccio (Alemania), Pedro Meneses (Suiza), Raúl Ruiz (Francia),  Federico Elton (Francia), Miguel Littin (México y España), María Luisa Mallet (Canadá), Valeria Sarmiento (Francia), Pedro Chaskel (Cuba), Carmen Castillo (Francia), Antonio Skarmeta (Alemania), Leutén Rojas (Canadá), Gastón Ancelovici (Alemania, Francia y Canadá), Orlando Lübbert (Alemania), Jorge Lübbert (Bélgica), Angelina Vásquez (Finlandia y España), Claudio Sapiaín (Suecia), Beatriz González (Alemania), Juan Andrés Racz (EE.UU.), Alvaro Ramírez  (Alemania), Sergio Castilla (Suecia, Francia, Cuba y EE.UU), Patricio Castilla (Cuba y España), Jorge Durán (Brasil), Emilio Pacull (Francia) y Patricio Guzmán (Cuba, España y Francia).


UN TIEMPO PASADO ESPECTACULAR

Este festival servirá también para recuperar los viejos tiempos “internacionales”. Para recordar los “grandes estrenos” del cine documental que se hacían en todo el mundo –y que se repetían en las salas comerciales de Santiago-- en los años del 50 y 60. Yo fui un espectador asombrado de estos éxitos. Eran documentales de “autor” que llenaban de público las salas tales como  “El Mundo del Silencio”, del Capitán Cousteau y Louis Malle, “El mundo sin sol” (también de Cousteau), “Estados Unidos visto por un francés” (de François Reichenbach), “Mi lucha” (de Erwin Leiser), “Europa de noche” (de Alejandro Blasetti), “Perro mundo” (de Walterio Jacopetti), “Morir en Madrid” y “El ghetto de Varsovia” (de Frédéric Rossif).

Hay que recordar –también-- a las figuras internacionales del cine documental que filmaron directamente a Salvador Allende, le conocieron en su vida e incluso le dedicaron films después de su muerte, como Joris Ivens, Roberto Rosellini, Roman Karmen, Santiago Alvarez, Chris Marker, Costa Gavras, José María Berzoza, Walter Heynowski, Gerhard Scheumann, Bruno Muel, Théo Robichet, Deborah Shaffer, Eric Pittard David Bradbury y tantos otros. Este pequeño país, Chile, al final de la democracia y durante la dictadura (durante 20 años), se convirtió en uno de los territorios más filmados del mundo.


PG. 6-17 de mayo 1997
Primera editorial del festival