3) EN NOMBRE DE DIOS

Ver película online: 
https://vimeo.com/ondemand/ennombrededios

NOTA DEL AUTOR

“Al contrario de lo ocurrido en España y en otros países de América Latina, la Iglesia católica chilena se puso claramente contra el fascismo desde el primer día. Su cardenal (Raúl Silva Henríquez) creó la Vicaría de la Solidaridad, una verdadera oficina de los derechos humanos para defender a los perseguidos con la participación de asistentes sociales, médicos y sicólogos. Para filmar esta película estuve tres meses en Santiago trabajando con la ayuda de un equipo de jóvenes cineastas locales (en particular Pablo Salas, Hernán Castro y Germán Malig) que me proporcionaron ayuda y muchas imágenes de los combates callejeros. Al final del rodaje fueron detenidos violentamente por la policía dos miembros del equipo: Pablo Basulto, ingeniero de sonido y el ya señalado Hernán Castro, ayudante de dirección. Fue la primera vez que yo regresé a Chile después del golpe de estado”. PG

SINOPSIS

La Iglesia Católica chilena se enfrenta a la dictadura militar y socorre a las víctimas y sus familiares. Los ampara con equipos de abogados para defenderlos ante los tribunales y buscar los cuerpos de los “desaparecidos”. La película recoge las opiniones atrevidas de numerosos obispos y teólogos que afirman que “nuestros gobernantes no son cristianos” a causa de los crímenes que cometen. El filme muestra el impresionante movimiento de protestas contra la dictadura que se generó en Chile en 1985, principalmente en los barrios populares, universidades, sindicatos y el centro de Santiago. En la década de los años 80 hubo en total 52 grandes jornadas de protesta que paralizaron el país y fueron reprimidos con un implacable despliegue policial y militar que produjo miles de víctimas. El filme muestra las acciones de la brigada “Sebastián Acevedo” (nombre tomado de un ciudadano que se quemó a lo bonzo para protestar contra la dictadura). Este grupo se reunía para cantar una canción militante frente a los cuarteles de la policía secreta o el ministerio de la defensa y esperaba la llegada de la policía sin moverse, sin dejar de cantar, sin huir, soportando los golpes y la detención de sus miembros. El país vivió 17 años de estado de sitio y esta película produce la impresión que Chile vivía al borde de una rebelión popular.  

FICHA TÉCNICA

Coproducción, guión, dirección: Patricio Guzmán.
Dirección de fotografía: Jaime Reyes.
Cámara: Germán Malig.
Sonido: Pablo Basulto y Mario Díaz.
Montaje: Luciano Berriatúa.
Música: José Antonio Quintano.
Secretaria: Alicia Crespo.
Mezcla: Eduardo Fernández
Productor delegado: Arturo Feliú.
Productora: Santiago Cinematográfica  (A. Feliú y P. Guzmán)  
Soporte de rodaje: 16 MM en color.
Otros soportes: 35 MM, DVD, BETA.
Contacto: Atacama Productions, París.
atacama05@wanadoo.fr

DISTRIBUCIÓN FORMAL

Difusión en televisión: España, Inglaterra, Alemania.

SELECCIÓN DE CRITICAS

HANS EHRMANN, VARIETY, 18 ABRIL 1987.

“Guzmán entrega una mirada viva y técnicamente sólida sobre un tema complejo que está a la altura de sus trabajos anteriores.”

Piers Handling Toronto Film Festival, septiembre 1987.

«Guzmán investiga el papel de la Iglesia católica en el Chile de hoy mediante entrevistas con curas y arzobispos que hablan francamente contra el régimen y donde describen la realidad cotidiana chilena. Aparecen al lado de un material espectacular de las manifestaciones callejeras y rebeliones, brutalmente reprimidas por la policía y el ejército, que muchas veces utilizan los temidos camiones de agua montados encima de vehículos blindados. Aún más importante, Guzmán muestra el trabajo de la Vicaría, una organización de la Iglesia que se dedica a la defensa de los derechos humanos, y los intentos de parte del régimen de interrumpir su trabajo. Pero el filme llega a su punto más eficaz cuando habla con algunos de los sacerdotes cuyas ideas y teología han sufrido cambios importantes gracias al contacto con la gente común que llena las parroquias. Sin embargo siempre está el ejército en el fondo, que en realidad se convierte en una organización antiterrorista. Ellos también evocan en sus rituales el nombre de Dios. Guzmán mantiene una línea magistral entre los dos polos que dividen Chile, mientras que en ningún instante nos oculta de qué lado están sus simpatías.»

Giovani Grazzini, Corriere della Sera, 4 diciembre 1987.

“En nombre de Dios, firmado por Patricio Guzmán para la TV española, parece un testimonio excepcional de la esquizofrenia del régimen de Pinochet que encarcela y tortura a los disidentes pero al mismo tiempo deja libre a los chilenos de manifestarse contra la dictadura y a los reporteros de cine filmar las cargas de la policía. De una duración de hora y media --mejor que todo lo que yo hubiera podido hacer en un reportaje periodístico--, el documental permite saborear la delirante ideología de los hombres de Pinochet y de valorizar el gran significado de la posición asumida por muchos arzobispos...”

A.F. OGGI, TOSCANA, 13 DICIEMBRE 1987.

“Guzmán ha filmado manifestaciones, arrestos y violencia de cada tipo siempre encontrándose en el centro del acontecimiento y el jurado del Festival dei Popoli (Florencia, Italia) ha subrayado en la argumentación del premio el coraje del director: “Realizado en circunstancias extremadamente dramáticas –dice la argumentación-, el filme transmite con gran inmediatez y fuerza el sentido de la continuidad de la lucha de un pueblo que combate con todos los medios a la dictadura. Además, el director ilustra de manera inédita la imagen de una Iglesia que se inscribe como protagonista en esta lucha, sosteniéndola con todos los medios ideales, morales y prácticos.”

Ángel Fernández Santos, El País, 17 diciembre 1987.

“En nombre de Dios ha obtenido una de las más sonoras ovaciones oídas en el festival de La Habana.”

DAVID ARMSTRONG , SAN FRANCISCO EXAMINER , 25 MARZO 1988.

“En nombre de Dios, el último documental del magistral realizador de La batalla de Chile, es la otra cara del filme de Anthony Thomas Hágase tu voluntad en el cielo como en la tierra. El filme de Thomas expone una iglesia popular que explota a sus seguidores con fines lucrativos y una política derechista: la Iglesia de los evangelizadores de la televisión norteamericana. La película de Guzmán celebra una Iglesia popular que defiende los derechos civiles de sus seguidores y apoya su liberación social: la Iglesia católica de Chile. (…) Los curas chilenos impresionan por su capacidad de entrega, flexibilidad y firmeza de carácter. (…) Guzmán demuestra que la Iglesia ha creado una contracultura virtual y completa con una oficina de derechos humanos, la Vicaría, en oposición (…) al régimen de Pinochet.”